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lunes, 16 de mayo de 2011

Inteligencia venezolana y las Farc fijaron instancias de cooperación - Colombia - ELTIEMPO.COM


Los correos que revelan la relación entre Farc y el gobierno Chávez
Por: SERGIO GÓMEZ MASERI | 10:25 p.m. | 09 de Mayo del 2011


Noticias de Justicia en Colombia - ELTIEMPO.COM
Hugo Chávez (c), Piedad Córdoba y el guerrillero 'Iván Márquez', en el Palacio de Miraflores.


Correos electrónicos evidencian el papel de Ramón Rodríguez Chacín como intermediario con las Farc.

Aunque a veces se asume que la relación de las Farc y Venezuela comienza con el ascenso de Chávez, los correos muestran que se inicia mucho antes en gobiernos anteriores, aunque es claro que fue desde su ascenso que está adquirió un dinámica diferente.
Las Farc, que a 1998 ya contaba con seis frentes operando en la frontera, establecieron contactos de alto nivel con los gobiernos de Rafael Caldera (1996 a 1998) y el previo de Carlos Andrés Pérez.
Los contactos denotan el interés de las Farc por penetrar la vida política en Venezuela y, en cuanto a los gobiernos venezolanos, de minimizar su impacto en una frontera que no era controlada por el gobierno colombiano.
También hay evidencia de cooperación con militares en las zonas fronterizas aunque a una escala menor y caracterizada por "intereses pragmáticos".
El primer contacto formal de las Farc con Chávez es por la época de su intento de golpe contra Pérez en 1992 cuando era Coronel.
Aunque las Farc privilegiaban las relaciones con el gobierno oficial, veía en Chávez un prospecto y por eso decidió apoyarlo.
Tras su arresto luego del fallido golpe, las Farc destinaron unos 150.000 dólares que supuestamente fueron utilizados por el MBR- 200 -movimiento de Chávez- para la compra de radio teléfonos y otros materiales que necesitaban.
Las Farc, durante muchos años, no supieron si los fondos habían llegado a su destino hasta que se los corroboró Ramón Morales, asesor de seguridad de Chávez, en el 2004.
"Excelente sobre la conversación con el amigo Morales. Es bueno saber finalmente que alguien confirme que se recibió nuestra solidaridad con Chávez y sus amigos vía Víctor tantos años antes. Más aún, si Morales sabe la historia y es su asesor de seguridad, entonces allí tenemos un buen enlace que nos acerca más a Chávez" le dice Reyes a Rodrigo Granda -representante de las Farc en Venezuela- en un correo de julio de ese año.
La relación Farc - Venezuela se estrecha
Desde su ascenso, Chávez inició una transformación de la política fronteriza venezolana que encajaba con sus intereses estratégicos, y que incluía a las Farc.
Parte de ese compromiso quedó establecido en un Memorando de Entendimiento con el grupo (MoU) de 1999 en el que más que un pacto de no agresión, las Farc adquirió un rol de asesoría y se detallaron instancias de cooperación, reglas de juego y ayuda que serían manejadas directamente y a un alto nivel. El MoU fue un documento al parecer redactado por el general Raúl Baduel.
A la cabeza de esos contactos estuvo Ramón Rodríguez Chacín, cercano colaborador de Chávez y en ese entonces segundo en la Disip (Dirección Nacional de Inteligencia venezolana).
En los archivos existen al menos 19 correos cruzados entre Reyes y Chacín. En uno de ellos queda claro ese compromiso.
"Debo enfatizar mi deseo de colaborar, que constituye, como le he dicho, no solo un deber revolucionario, sino un asunto de afectos personales. Le deseo éxito en su importante trabajo y nuevamente estoy a su servicio", escribe Chacín a Reyes en un correo fechado el 1 de febrero de 2001.
El apoyo económico de Venezuela a las Farc
Durante este periodo, aparte de gozar de libertad de movimiento en territorio venezolano e intercambio de información de inteligencia, el objetivo central de las Farc era lograr que Venezuela los respaldara económicamente.
Según el IISS, los resultados en ese frente fueron parciales. En el 2000 tras una reunión entre Chávez y Raúl Reyes, éste le reporta al secretariado que el Presidente está dispuesto a ayudarlos con armas y facilitarles el acceso a la compra de cohetes antiaéreos que necesitan para alterar el balance de la guerra.
"Tras decirle sobre el tipo de armas que necesitamos y la plata para comprarlas, él dijo que se encargaría del asunto y que no deberíamos hablar de 5 años para devolver la plata, que lo importante era obtenerla y que cuando lográramos tomarnos el poder se hablaría del pago", dice Reyes tras su encuentro con Chávez.
Eso luego se transformaría en una promesa de entregar hasta 300 millones de dólares que nunca se materializó. No por falta de intención, dice el IISS, sino por la ausencia de un vehículo para poder canalizar ese tipo de aportes sin ser detectados.

lunes, 4 de abril de 2011

Walid Makled vincula a militares venezolanos con sus negocios - EL UNIVERSAL

Walid Makled: ENTREVISTA EL UNIVERSAL


No reconoce nexos con el narcotráfico

El presunto narcotraficante, detenido en Colombia, precisó que más de 40 efectivos militares estuvieron conectados con sus negocios y recibieron incluso pagos.



ENTREVISTA EL UNIVERSAL
 Walid Makled vincula a militares venezolanos con sus negocios

Caracas.- El presunto narcotraficante venezolano Walid Makled, detenido en Colombia, reveló su supuesta vinculación con altos militares y funcionarios del Gobierno venezolano durante una entrevista a Univisión.

Makled, quien es solicitado por Venezuela y Estados Unidos para su extradición, aseguró que durante ocho años contó con el respaldo de numerosos oficiales venezolanos que le habrían apoyado en sus numerosos negocios. "Yo trabajé con el Gobierno de Chávez 8 años (...) trabajé en muchos negocios que tuvimos", dijo.

Según relató desde la Cárcel de La Picota en Bogotá, sus conexiones se extendían hasta la estatal petrolera Pdvsa, la Asamblea Nacional y el Partido Socialista Unido de Venezuela (PSUV).

"Me concedieron tres contratos millonarios firmados por la Petroquímica de Venezuela. Hacía pagos millonarios. El último pago que le hice fue de casi 4 millones de dólares, el último fue del 2007, de 7 millardos y medio", precisó.

Con respecto a su relación con miembros del Parlamento venezolano, Makled aseguró que había 5 diputados del oficialismo en su nómina. "Cualquier cosa que uno necesitaba, allí uno los tenía", dijo. También reveló que "al partido de Chávez sí hubo una colaboración de 2 millones de dólares".

Aseveró que trabajó de manera muy cercana con altos militares venezolanos. Comentó que con ellos había "como una nominita de un millón de dólares", y precisó que en dicha nómina había "40 generales, pero hay muchos más, hay coroneles, hay mayores".
Aunque aclaró que nunca conoció al presidente Hugo Chávez, afirmó que "sí a familiares muy cercanos a él".

Asimismo, dijo conocer a gente allegada al general Hugo Carvajal, director de Inteligencia Militar. "Yo daba una cuota semanal de 200 millones de bolívares. 100 millones eran para el general Hugo Carvajal".

Por otra parte, Makled acusó a Venezuela de ser un "narcoestado" y explicó que de San Fernando de Apure salen diariamente 5 ó 6 aviones cargados con cocaína hacia Honduras, de ahí hacia México y de éste hacia Estados Unidos".

Señaló que tanto en San Fernando de Apure como en Maracaibo "funcionan laboratorios de cocaína, los son resguardados por el mismo Gobierno".

Con respecto a la acusación que pesa en su contra sobre sacar del país un avión DC cargador con cocaína, Makled indicó: ¿si yo saqué ese avión, no lo pude haber hecho sólo, no pude haber cargado, no pude haber controlado la torre de control". (...) Yo tengo pruebas".
Finalmente, Makled dijo que tenía unos videos que eran pruebas contundentes de sus acusaciones.

Walid Makled vincula a militares venezolanos con sus negocios - Nacional y Política - EL UNIVERSAL


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sábado, 14 de agosto de 2010

Venezuela B-Izarra

la realidad B-Izarra de Venezuela
la realidad B-Izarra de Venezuela


y hoy una jugadora de beisbol de Hong Kong le dieron un tiro en Fuerte Tiuna 0 es que en Venezuela toda esta Normal!!!!!


jueves, 12 de agosto de 2010

El RECULE

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Análisis forense de un RECULE

Como era previsible para alguien que supiera lo que Chávez ignora, una operación magistral de Uribe y Santos, con visto bueno de Obama, ha puesto en evidencia a Chávez y lo ha dejado en manos de Estados Unidos.

La noche del viernes, al pedirle a la guerrilla que abandone la línea de violencia, Chávez conjuró la posibilidad de que le aplicaran la regla de Noriega, pero ahora falta que la guerrilla le haga caso. Si se lo hace, Chávez -¡qué ironía!- pasaría a ser el hombre que acabó con la guerrilla colombiana.

Ante todo, tengamos en cuenta que se trata de una acción coordinada. Ni Santos ni Obama ignoraban que Uribe haría las denuncias contra Chávez. Ni Chávez ignora que Santos y Obama han estado totalmente de acuerdo en la operación para ensabanarlo, poniéndole en evidencia ante el mundo y potenciando hasta el punto de melcocha el rechazo y la alarma que en el mundo hay por los planes del eje Teherán-Habana-Caracas. Modo de justificar un panameñazo.

Chávez bajó la cabeza el viernes en la noche, y aunque aún falta que realmente eche a las guerrillas, lo del panameñazo ya no se justifica. Pero, merced a las denuncias, Uribe a Santos le entrega un Chávez acorralado. Santos le dirá a Chávez que él bien quisiera retirar la denuncia, pero no le es posible porque el Presidente de Colombia no puede desautorizar a Colombia. Como en "Canaima", la novela de Gallegos, Santos será Bellorín el Malo (que es Uribe). Por supuesto, los dos Bellorines actúan de acuerdo: tú lo ablandas y yo cobro. Todo el mundo sabe que eso es así, pero la verdad convencional, la que se manejará en el teatro de la OEA y después en el de la ONU, será la de que Santos no sabía nada y Obama estaba comprando kerosén.

Chávez está simple y redondamente atrapado por la habilidad de los colombianos. No es sólo que Colombia tiene los políticos y estadistas más capaces del continente, sin excluir a Estados Unidos. Es que además la posición de Chávez era insostenible. Hay cosas que no se pueden hacer, y que si te las dejan hacer es porque después las usarán para fregarte. Chávez lo ha visto ahora, según muestra su sorprendente declaración del viernes en la noche, producida bajo la evidente presión de los hechos. Son palabras que borran toda la fanfarronería de horas anteriores. Leamos:

"Las guerrillas colombianas deberían reconsiderar su estrategia armada"… "El mundo de hoy no es el mismo de los años sesenta"… "Creo que no hay condiciones para que ellos (la guerrilla) en un plazo previsible puedan tomar el poder, en cambio se han convertido en la principal excusa del imperio para penetrar Colombia a fondo y desde ahí agredir a Venezuela, a Ecuador, a Nicaragua, a Cuba".

Si. No se sorprendan. Eso lo dijo Hugo Chávez anteayer, en horario favorable según paleros y babalaos, la noche del viernes 23 de julio de 2010. Histórico. Su posición más humilde desde el 11 de abril de 2002 unos seiscientos oficiales le daban coscorrones en Fuerte Tiuna mientras discutían si lo mandaban para Cuba, lo enjuiciaban o lo fusilaban, y desde que en las votaciones para la Reforma Constitucional el generalato se negó a cohonestar un desconocimiento de los resultados adversos. Como hemos dicho quienes lo conocemos, Chávez avanza mientras lo dejan, se detiene cuando un perro grande le enseña los dientes, y, por supuesto, entonces se agacha y se humilla en espera de una nueva ocasión.

De todos modos el caso sigue planteado en el congelador, siempre listo para meterlo en el microondas, así lo mantendrán los enemigos de Chávez, que nada más son los Estados Unidos de Norteamérica, la Unión Europea, la Santa Sede, Israel y –por aquello de Irán, Rusia, el Japón, las naciones árabes no extremistas, China y la India. Una pelusa.

Y, ¿cuál es el caso? ¿En qué consiste? En que Colombia ha planteado formalmente y en los niveles más importantes, que el Gobierno de Venezuela protege a la narco-guerrilla colombiana, y como eso del narcotráfico es problema prioritario para las naciones realmente poderosas del planeta, el tema se abrirá paso en esas instancias determinantes.

Pero, ¿realmente hay pruebas? Para responder a eso habría que ir al sitio señalado por Colombia. Mientras tanto, las mayores pruebas son que Chávez no permite la investigación y que no se ha atrevido a desmentirlo directamente sino que más bien, en su declaración del viernes 23 de julio, lo ha admitido al decirle a la guerrilla que ya no se puede. ¿No se puede qué? Bueno… Eso que hemos venido haciendo, pana. Y además es obvio que Colombia se guarda lo más sólido, por si Chávez lo niega. Eso que en cualquier batalla se llama "la reserva", la cual se lanza al combate en el momento decisivo.

Pero el narcotráfico es más una coartada moral que una razón profunda. Lo inaceptable para las naciones poderosas del planeta es la connivencia con Irán en un proyecto para destruir la civilización occidental, proyecto que esas naciones poderosas ya están de acuerdo en desmontar. En ese sentido las denuncias que tienen resonancia y que Chávez cometió el error de potenciar con la ruptura de relaciones, han cumplido el objetivo de colocar a Chávez en un nivel de peligrosidad mayor que el de Noriega, y debe recordarse que aquello fue suficiente para ejecutar implacable operación que al panameño lo defenestró y no pasó nada y además sigue preso.

Los venezolanos tendemos a despachar los problemas importantes con alguna salida expeditiva, con frecuencia de una comicidad inoportuna. Esos chistes con los cuales disimulamos nuestro nerviosismo, nuestro abatimiento y hasta nuestra incapacidad para analizar, decidir y actuar. A Chávez hay que sacarlo del poder porque, aunque lo parezca, todavía no ha arruinado totalmente a Venezuela ni la ha hecho conocer de todas las humillaciones posibles. Falta. Y eso lo saben las personas responsables de todos los oficios y profesiones. Pero la metodología es cosa delicada. La solución panameña es la más fácil, recular?. Se pudo presentar si Chávez no recula. ¿No iba a recular?. "No nos vamos a quedar con los brazos cruzados", dijo el portavoz del Departamento de Estado en frase cuidadosamente calculada. El resto deberemos hacerlo nosotros.

... LOS VENEZOLANOS VOTANDO DE MANERA MASIVA EL 26 DE SEPTIEMBRE.

sábado, 7 de agosto de 2010

Perfil: Juan Manuel Santos, el Presidente con mayor respaldo en la historia de Colombia

Perfil: Juan Manuel Santos, el Presidente con mayor respaldo en la historia de Colombia


(Foto Revista JetSet)
Uno
Quienquiera que haya visto a Juan Manuel Santos posando para una cámara fotográfica se habrá dado cuenta de que al nuevo presidente de Colombia le preocupa no sólo la forma de su aspecto personal, sino que su preocupación llega a tocar detalles, para muchos, irrelevantes. Hace un par de años, luego de una conversación en la casa de la embajadora de Colombia en Washington en la que hablamos de política, partidas de póquer y boleros, oí que le preguntaba, con la timidez que lo caracteriza, a una de las mujeres que trabajaba para la embajadora Carolina Barco si se veía churro o no, antes de que comenzara la sesión fotográfica.
Santos estaba sentado en una silla en el salón principal, recibiendo las últimas instrucciones por parte del fotógrafo, cuando de pronto la mujer se volteó, sacó de su cartera un estuche de polvos y, con su venia, desvaneció algunas capas en la frente y en la nariz de Santos, explicándole que ahora sí estaba perfecto. Para entonces, las luces ya lo estaban iluminando y el fotógrafo comenzaba la sesión de fotos que a los pocos días saldrían publicadas en esta misma revista, cuando hace dos años vaticinó que Santos era un firme candidato a llegar a la presidencia. Pero esa no fue la única vez que lo vi preocupado por su imagen.
En los minutos previos a una rueda de prensa en la que hablaría sobre la Operación Jaque ante una veintena de periodistas internacionales, lo vi en un rincón dejándose enderezar la corbata, arreglarse el pelo y preguntar a la redonda si se veía bien. Y se veía bien. Entre otras cosas porque tiene un sastre que desde hace años se ocupa de cortarle las telas que vienen directamente desde Londres, telas inglesas por las que Santos siente -al igual que por todo lo británico- una especial debilidad. O a las decenas de camisas que el nuevo presidente guarda celosamente en el clóset, ordenadas según su color. O a los colores de los vestidos que suele combinar hábilmente con los tonos de sus corbatas italianas.
O a los zapatos que siempre lleva lustrados al máximo, quizás como resultado de su paso por la Armada cuando, según cuentan, era un cadete ejemplar al que no le caía mal el entrenamiento físico, el mismo entrenamiento que a la postre le serviría para jugar al squash cuando con apenas 24 años era delegado de Colombia ante la Organización Mundial del Café con sede en Londres o, años después, para disputar 18 hoyos de golf con “La Pesada” en el Country Club de Bogotá sin dar muestras de agotamiento, o, finalmente, para correr varios kilómetros por las mañanas a lo largo del Rock Creek Park durante sus visitas a Washington como ministro de Defensa. “En lo que se refiere al ejercicio es una persona super disciplinada”, me cuenta la que ha sido su secretaria durante los últimos 25 años. “En eso me quito el sombrero”.

(Foto Revista JetSet)
Dos
Puestos a ver, todo el mundo -unos más que otros- esperaban que pasara lo que terminaría pasando: que Juan Manuel Santos llegara a la presidencia. Hay una escena literaria premonitoria en la novela La silla del águila, del escritor mexicano Carlos Fuentes, en la que Juan Manuel Santos ya aparece como presidente de Colombia en el hipotético año 2020. Hace unos días, movido no tanto por la curiosidad como por el morbo de encontrar el pasaje exacto en el que la ficción de pronto se convierte en realidad, fui a los estantes de la biblioteca para releer la novela de Fuentes, y ahí estaba, profético: “Nos vimos obligados a apoyar al nuevo presidente Juan Manuel Santos pidiendo que salgan las tropas yanquis de Colombia”, dice uno de los personajes de la novela.
De manera que todos lo sabían, lo sabía su familia, lo sabían sus amigos, lo sabían sus contendores, lo sabían sus detractores, lo sabía Carlos Fuentes y, en especial, lo sabía el propio Santos, quien a raíz de un diagnóstico de cáncer equivocado se prometió que algún día sería presidente de Colombia. “Cuando me dijeron que tenía cáncer”, recuerda Santos, “me acordé de las palabras que me decía mi abuelo cuando yo era niño: mi chiquito, arrepiéntase de lo que hizo, pero no llegue a mi edad arrepentido de lo que dejó de hacer”. Quizás también por eso, una de sus aficiones es el póquer y es famoso por apostar duro.
De sus tardes en la casa de los abuelos, y de su infancia en general, Santos recuerda los ajiacos de los domingos, y los tés al atardecer, y el día en que por ganarse diez pesos se quemó la cara debido al estallido de un cañón de juguete con el que pretendía sorprender a Enrique Santos, su padre. “Me acuerdo que mi hermano Luis Fernando tenía un cañoncito que disparaba unos fósforos, y mi papá dijo que le daba diez pesos al que pudiera inventarse un cañoncito más poderoso; yo agarré entonces una cantidad de pólvora y gasolina, y entonces hice un cañón que explotó y la gasolina me quemó. Yo era una tea humana. Mi mamá me apagó con un tapete. Estuve al borde de la muerte durante tres meses con quemaduras muy serias, con un envenenamiento de la sangre y un dolor tremendo”.

(Foto Revista JetSet)
Tres
El poder es para Santos lo que el agua es para el pez; en él se ha movido desde que tiene uso de razón. Presidentes (en una foto aparece con Nelson Mandela), religiosos (en la billetera tiene una medalla de la Virgen), intelectuales (es un fanático de las biografías de Churchill), escritores (sin dudarlo recomienda la novela Passionate Minds), a todos los vio y conoció desde que era un niño, cuando a pesar de la timidez que lo caracteriza se sentaba al lado de Alfonso López Michelsen a recibir consejos o hablaba con el “zar” del café Arturo Gómez Jaramillo en los pasillos de su casa.
De manera que haber crecido en el seno del poder le ha dado ciertas prerrogativas que quizás ningún otro presidente en la historia de Colombia ha tenido, prerrogativas que incluso llegan hasta terrenos como el periodístico, ya que al pertenecer a una familia de periodistas, y al haber sido él mismo subdirector del diario más importante del país, no hay quien le rebata hoy en día las normas de estilo y de gramática que suele pregonar cuando se encuentra frente a un gazapo, como el inaceptable “que galicado” que a veces se cuela entre la gente que lo rodea y ante el cual se crispa con una sonrisa cada vez que lo oye, antes de apresurarse a aleccionar al responsable. “(Santos) es una persona superpaternal”, dice uno de sus hombres de confianza al referirse a cómo es trabajar con él. “Le vive enseñando a todos permanentemente; tiene buen genio y es conciliador por excelencia”.

(Foto Revista JetSet)
Cuatro
A veces a uno le da por pensar que es imposible que alguien haya estado en tantos momentos críticos del país, en tantas situaciones claves, en tantas situaciones históricas como lo ha estado Juan Manuel Santos. A veces a uno le da por pensar en eso y entonces supone que debe existir algún truco distinto al de las conexiones y las influencias. Pero lo cierto es que en el papel, y para la historia, ahí ha estado: Santos fue el creador del Ministerio de Comercio Exterior, el ministro Designado para la constituyente, el ministro de Hacienda durante la crisis económica del noventa y nueve, el Ministro de Defensa que vio caer muertos a Raúl Reyes y a Tirofijo.
De cada uno de estos hechos hay por lo menos una fotografía que lo demuestra, lo que lo lleva a uno a pensar que su vida ha sido construida por él mismo para la posteridad. Y eso es justamente lo que le critican: su vanidad y apetito por el poder (dicen por ahí que no es gratuito que su signo sea leo), un apetito que ha llevado a sus rivales a endilgarle el título de camaleón político por la manera como ha tomado partido bajo los mandatos de César Gaviria, Andrés Pastrana y Álvaro Uribe. Sin embargo, para los analistas el comportamiento de Santos a lo largo de los últimos gobiernos parece haber tenido que ver más con una aplicación rigurosa de la realpolitik (esa que afirma que para defender y promover el interés nacional hay que hacer uso del poder económico, político o militar de un país), que a un interés personal.
Sus detractores, sin embargo, no cejan en su empeño de considerarlo un oportunista que ha sabido mover las fichas de su conveniencia desde las mismas vísceras del poder. Sin embargo, no todos piensan igual. “Yo creo que a Santos le cabe el país en la cabeza y no dudo de que podría ser un buen presidente”, me dijo alguna vez María Elvira Samper a quien, sin embargo, le parece que Santos, paradójicamente, es su propio enemigo: “A veces tiende a jugar a tres bandas y eso crea desconfianza”. La contratación de J. J. Rendón durante la campaña presidencial, el uso de una imitación de la voz del presidente Uribe en una cuña radial y las declaraciones sobre la “picardía”, antes que llevarlo a obtener una carambola en el juego de la política casi desemboca en una “tacada de burro” en la mesa donde se estaba disputando la presidencia de Colombia. Para fortuna de Santos, de todo esto salió bien librado. En esto, más que un zorro en la política, hay quienes aseguran que es un gato de la política que suele siempre caer parado.

(Foto Revista JetSet)
Último
Tres días después de que tome posesión como nuevo presidente de Colombia, el próximo 7 de agosto, Juan Manuel Santos cumplirá 59 años. Para entonces se habrá convertido en el segundo presidente de la familia después de que su tío abuelo, Eduardo Santos, lo fuera en 1938, trece años antes de que Santos naciera. A su lado estarán su esposa, María Clemencia, Tutina, y sus tres hijos, Martín, María Antonia y Esteban, que a su juicio son lo más importante que a un hombre le puede pasar en la vida.
“Uno se hace matar por ellos”, dice. “Nosotros les inculcamos que siempre tengan eso que los marinos llamamos un puerto de destino, algo por lo cual luchar. Quien no sabe para dónde va, nunca llega”. Santos supo a donde se dirigía: a la Casa de Nariño. A juzgar por el discurso de victoria que dio en El Campín de Bogotá el mes pasado, hay quienes desde ya hablan de una posesión nunca vista. Por lo pronto, quienes conocieron a Santos en la Armada todavía recuerdan los días en los cuales no dejaba de compartir con todos que algún día sería presidente.
Lo decía no tanto como quien se refiere a un anhelo o a un sueño de juventud, sino como quien habla de una certeza, como si de repente adivinara que en sus manos iba a tener algún día el mejor juego de póquer de su vida. El siete de agosto, habiendo ganado las elecciones con una mano bastante alta (digamos que Juan Manuel Santos dejó caer sobre la mesa cuatro figuras y un as, en tanto Mockus consiguió apenas un trío), Santos habrá llegado finalmente a las puertas del verdadero poder.

La “prosperidad democrática” será entonces su gran apuesta.
Perfil: Juan Manuel Santos, el Presidente con mayor respaldo en la historia de Colombia

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domingo, 25 de julio de 2010

EL EJERCITO LO SABE


VIDEO TESTIMONIAL
Ejército venezolano indica ubicación de FARC en Venezuel
a
Segmento del reportaje español de REC, Reporteros Cuatro.
http://www.youtube.com/watch?v=eZvCFgBErg8

Ejercito venezolano muestra  a @sebastianab y 4 reporteros españoles la ubicacion de guerrilleros de las FARC y FBL

 



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http://masterblogenespanol.blogspot.com/

jueves, 24 de junio de 2010

José María Aznar: Supporting Israel


José María Aznar: Supporting Israel
by José María Aznar <http://www.aish.com/search/?author=96745754>
If Israel goes down, we all go down.
Anger over Gaza is a distraction. We cannot forget that Israel is the  West’s best ally in a turbulent region

For far too long now it has been unfashionable in Europe to speak up  for Israel. In the wake of the recent incident on board a ship full  of anti-Israeli activists in the Mediterranean, it is hard to think  of a more unpopular cause to champion.

In an ideal world, the assault by Israeli commandos on the Mavi Marmara  would not have ended up with nine dead and a score wounded. In an ideal  world, the soldiers would have been peacefully welcomed on to the ship.  In an ideal world, no state, let alone a recent ally of Israel such  as Turkey, would have sponsored and organized a flotilla whose sole  purpose was to create an impossible situation for Israel: making it  choose between giving up its security policy and the naval blockade,  or risking the wrath of the world.

In our dealings with Israel, we must blow away the red mists of anger  that too often cloud our judgment. A reasonable and balanced approach  should encapsulate the following realities: first, the state of Israel  was created by a decision of the UN. Its legitimacy, therefore, should  not be in question. Israel is a nation with deeply rooted democratic  institutions. It is a dynamic and open society that has repeatedly excelled  in culture, science and technology.

Second, owing to its roots, history, and values, Israel is a fully fledged  Western nation. Indeed, it is a normal Western nation, but one confronted  by abnormal circumstances.

Uniquely in the West, it is the only democracy whose very existence  has been questioned since its inception. In the first instance, it was  attacked by its neighbors using the conventional weapons of war. Then  it faced terrorism culminating in wave after wave of suicide attacks.  Now, at the behest of radical Islamists and their sympathizers, it faces  a campaign of delegitimization through international law and diplomacy.

Sixty-two years after its creation, Israel is still fighting for its  very survival.
Sixty-two years after its creation,  Israel is still fighting for its very survival. Punished with missiles  raining from north and south, threatened with destruction by an Iran  aiming to acquire nuclear weapons and pressed upon by friend and foe,  Israel, it seems, is never to have a moment’s peace.

For years, the focus of Western attention has understandably been on  the peace process between Israelis and Palestinians. But if Israel is  in danger today and the whole region is slipping towards a worryingly  problematic future, it is not due to the lack of understanding between  the parties on how to solve this conflict. The parameters of any prospective  peace agreement are clear, however difficult it may seem for the two  sides to make the final push for a settlement.

The real threats to regional stability, however, are to be found in  the rise of a radical Islamism which sees Israel’s destruction as  the fulfillment of its religious destiny and, simultaneously in the  case of Iran, as an expression of its ambitions for regional hegemony.  Both phenomena are threats that affect not only Israel, but also the  wider West and the world at large.

The core of the problem lies in the ambiguous and often erroneous manner  in which too many Western countries are now reacting to this situation.  It is easy to blame Israel for all the evils in the Middle East. Some  even act and talk as if a new understanding with the Muslim world could  be achieved if only we were prepared to sacrifice the Jewish state on  the altar. This would be folly.

Israel is our first line of defense in a turbulent region that is constantly  at risk of descending into chaos.
Israel is our first line of defense  in a turbulent region that is constantly at risk of descending into  chaos; a region vital to our energy security owing to our overdependence  on Middle Eastern oil; a region that forms the front line in the fight  against extremism. If Israel goes down, we all go down.

To defend Israel’s right to exist in peace, within secure borders,  requires a degree of moral and strategic clarity that too often seems  to have disappeared in Europe. The United States shows worrying signs  of heading in the same direction.

The West is going through a period of confusion over the shape of the  world’s future. To a great extent, this confusion is caused by a kind  of masochistic self-doubt over our own identity; by the rule of political  correctness; by a multiculturalism that forces us to our knees before  others; and by a secularism which, irony of ironies, blinds us even  when we are confronted by jihadis promoting the most fanatical incarnation  of their faith. To abandon Israel to its fate, at this moment of all  moments, would merely serve to illustrate how far we have sunk and how  inexorable our decline now appears.

This cannot be allowed to happen. Motivated by the need to rebuild our  own Western values, expressing deep concern about the wave of aggression  against Israel, and mindful that Israel’s strength is our strength  and Israel’s weakness is our weakness, I have decided to promote a  new Friends of Israel initiative with the help of some prominent people,  including David Trimble, Andrew Roberts, John Bolton, Alejandro Toledo  (the former President of Peru), Marcello Pera (philosopher and former  President of the Italian Senate), Fiamma Nirenstein (the Italian author  and politician), the financier Robert Agostinelli and the Catholic intellectual  George Weigel.

It is not our intention to defend any specific policy or any particular  Israeli government. The sponsors of this initiative are certain to disagree  at times with decisions taken by Jerusalem. We are democrats, and we  believe in diversity.

What binds us, however, is our unyielding support for Israel’s right  to exist and to defend itself. For Western countries to side with those  who question Israel’s legitimacy, for them to play games in international  bodies with Israel’s vital security issues, for them to appease those  who oppose Western values rather than robustly to stand up in defense  of those values, is not only a grave moral mistake, but a strategic  error of the first magnitude.

Israel is a fundamental part of the West. The West is what it is thanks  to its Judeo-Christian roots. If the Jewish element of those roots is  upturned and Israel is lost, then we are lost too. Whether we like it  or not, our fate is inextricably intertwined.


To learn more, see FriendsOfIsraelInitiative.org <http://www.friendsofisraelinitiative.org>

domingo, 21 de febrero de 2010

Mossad pega de nuevo l comando que asesinó a Mahmud al Mabhuh en Dubai actuo con rapidez - ElPais.com



El comando que asesinó a Mahmud al Mabhuh en Dubai actuo con rapidez - ElPais.com

Así mató el espionaje israelí al líder de Hamás

Los miembros del comando que asesinó a Mahmud al Mabhuh en Dubai actuaron con rapidez y siguieron a su objetivo desde el aeropuerto hasta su hotel

JUAN MIGUEL MUÑOZ - Jerusalén - 21/02/2010
Mahmud al Mabhuh atraviesa la puerta giratoria del hotel Al Bustan Rotana, en la opulenta Dubai, a las 20.24 del 19 de enero. El dirigente de Hamás toma el ascensor. Lo abandona mirando hacia los costados, costumbre arraigada en este hombre de 49 años al que han intentado matar más de una vez. Enfila el pasillo y la cámara de seguridad pierde su rastro. 20.27. Dos hombres siguen la estela que acaba de recorrer el palestino rumbo a la habitación 230. Diecinueve minutos más tarde, los dos tipos vuelven raudos hacia el ascensor. Otros dos individuos, segundos después. Los cuatro llevan gorra; probablemente pelucas, y caminan cabizbajos. Acaban de asesinar a Al Mabhuh. El Gran Hermano estaba ahí para captar, por primera vez con precisión, una operación mortal de una agencia de espionaje. "Es responsabilidad del Mosad", reiteraba ayer el jefe de la policía de Dubai, Dhahi Jalfan Tamim.
Durante 10 días, y después de que el gerente del hotel hallara el cadáver de Al Mabhuh 17 horas después de su asesinato, nada trascendió. Pero la policía de Dubai escrutaba las grabaciones de los hoteles, centros comerciales, calles, aparcamientos... Un rastreo que tuvo que implicar a buena parte de su plantilla para atar cabos. Las cintas muestran a los miembros del comando Michael, Gail, Kevin y James llegando al aeropuerto de Dubai en los primeros minutos del día 19, cada uno por su cuenta. Su registro en los hoteles, y cómo vigilaban en la amplia sala del aeródromo la llegada de la víctima, cinco horas antes de morir. Los asesinos no quitan ojo al fundador de la milicia de Hamás en los vestíbulos del hotel. Emparejados, visten a veces ropa deportiva, raqueta en mano. Se disfrazan de nuevo en los lavabos del hotel... Entran junto a Al Mabhuh en el ascensor... Lo observan de reojo en la recepción.
"Los miembros del comando que mataron a Al Mabhuh demostraron profesionalidad y sangre fría. Eran conscientes de que había cámaras. Y lo que parecen contratiempos -el cambio de disfraz de uno de ellos-, eran probablemente riesgos calculados", opina el analista Yossi Melman. Resulta inconcebible que no fueran siempre maquillados a conciencia para ocultar cualquier señal delatora. Llevan sombreros, siempre gafas. Los nombres empleados en sus pasaportes se conocen, pero su aspecto físico es probable que poco tenga que ver con las fotografías que difunde Interpol.
¿Asfixiado, electrocutado, envenenado, o una mezcla de todo? Los exámenes forenses aclararán. Pero nadie alberga dudas, tampoco en Israel: la huella del Mosad está impresa en un crimen que ahora salpica en cualquier dirección. Nunca será la operación sin pistas que adora este servicio secreto. Está en todos los mentideros. Hasta en los más inesperados. Diplomáticos israelíes bromeaban esta semana en la página Twitter de la embajada en Londres: "Tenista israelí da un golpe en un objetivo en Dubai". Tienen coartada: la tenista Sahar Peer disputaba el torneo internacional de la ciudad.
Los agentes falsificaron pasaportes de 11 ciudadanos israelíes que disfrutan a la vez de pasaportes de otros países, lo que ha desatado un roce diplomático con Reino Unido, Irlanda, Alemania y Francia. Nada temen en el Gobierno israelí de las protestas oficiales de Londres, París, Dublín o Berlín, que ayer apuntaba que el documento de Michael Bodenheimer, uno de los agentes, es auténtico. También investiga Austria, porque los 18 implicados no se llamaban entre sí, pero lo hacían a números de teléfono de ese país. Y Estados Unidos indaga la utilización de tarjetas de crédito emitidas por sus bancos.
En la opinión pública árabe cunde la suspicacia sobre la colusión de los servicios secretos israelíes con los europeos, por mucho que desmientan sus cancillerías. En Israel preocupa otro asunto: la imposición de los datos biométricos en los pasaportes causarán problemas considerables para el desplazamiento de los comandos.
En historias de este corte no podía faltar la figura del traidor. Dos palestinos de Gaza están en manos de las autoridades dubaitíes. Anuar Sheibar y Ahmed Hassanain eran miembros de los cuerpos de seguridad leales a Al Fatah, encarnizado enemigo hoy de Hamás. Fácil que conocieran bien a Al Mabhuh, natural del populoso campo de refugiados de Yabalia, también en Gaza. El movimiento islamista ha acusado con nombres y apellidos: ambos trabajan para Mohamed Dahlan, natural de la franja, ex jefe de los cuerpos de seguridad desmantelados en Gaza por Hamás, famoso por la represión que desató contra los fundamentalistas hace más de una década, y el líder político más detestado por los islamistas.
No son muchos los asesinatos atribuidos al Mosad o a comandos militares. Y los expertos se preguntan sobre el beneficio de estas aventuras en las que caen dirigentes de organizaciones y países árabes acribillados a balazos, destrozados por explosivos colocados en el reposa-cabezas del vehículo, bajo un misil o asfixiados. No son hoy más débiles Hamás o Hezbolá por haber sufrido esas pérdidas. El Gobierno israelí nunca confirma ni desmiente. Calla.
Pero las preguntas brotan. ¿Valía la pena arriesgar con el uso de pasaportes falsificados de países aliados europeos? ¿Era necesario incomodar de ese modo a Dubai, único país del Golfo que mantiene relaciones con Israel? ¿Tan codiciada era la pieza? Mahmud Al Mabhuh estuvo implicado en el secuestro y asesinato de dos soldados israelíes en los años ochenta, y en 1989 emigró de Gaza para vivir en Damasco. Pero Israel le atribuía ahora el papel de enlace con Irán para la compra de armas. Siempre solo, sin ninguna protección, Al Mabhuh no se esmeró en preservar su identidad ni en ser cauteloso. "Reservó su billete a través de Internet e informó a su familia por teléfono del hotel en que se alojaría en Dubai", admitía ayer Salah Bardauil, diputado de Hamás.
Tampoco hablará nunca Meir Dagan, el jefe del Mosad que -hay unanimidad- ha logrado que la agencia que dirige desde hace siete años vuelva a ser vista con temor en el extranjero, para gozo de su país, que celebra los golpes al enemigo. "Entre usted y yo, ¿de qué estamos más orgullosos, de los tomates cherry que producimos aquí o de los asesinatos?", escribía mordaz el periodista Gideón Levy. El general Dagan, 32 años de servicio en el Ejército, dos veces herido en acción, es la única persona del Mosad conocida por su nombre y apellidos -incluso las identidades de sus primeros lugartenientes son secretas- y se ha ganado la confianza de tres primeros ministros. Entre los suyos infunde respeto (son ya cuatro los subjefes del Mosad destituidos bajo su mandato). En los enemigos, algo más que temor.

Operaciones del Mosad y el Ejército

- Jalil al Wazir (Abu Yihad). El segundo de Yasir Arafat fue tiroteado en Túnez, en 1988.
- Abbas Musaui. El convoy del líder de Hezbolá fue bombardeado en 1992 en Líbano.
- Fathi Shikaki. El líder de Yihad Islámica murió a balazos en Malta, en octubre de 1995.
- Ahmed Yasin. El fundador de Hamás fue alcanzado por un misil israelí en 2004 en Gaza.
- Imad Mugniyeh. El jefe militar de Hezbolá falleció después de que estallara el reposa-cabezas de su coche en Damasco, en febrero de 2008.
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