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martes, 30 de noviembre de 2010

Un mundo sin Europa · ELPAÍS.com

MOISÉS NAÍM

Un mundo sin Europa

MOISÉS NAÍM 28/11/2010
Pronosticar la creciente irrelevancia de Europa en el mundo se ha hecho tan común como mofarse de los desatinos de Bruselas. En pocas décadas, el peso de las economías europeas en el total mundial habrá caído del 20% actual a mucho menos de la mitad. Y es difícil admirar las decisiones de la Unión Europea. Las visitas a Bruselas me han confirmado que el proyecto europeo hoy se parece más a un programa de empleo público para la clase media profesional del continente que a un ideal que genera esperanzas y moviliza las mejores energías de la región.
La incapacidad para enfrentar eficazmente la crisis económica es solo un síntoma de un problema de liderazgo más profundo. ¿Por qué Europa ha sufrido las consecuencias más dolorosas y prolongadas del crash mundial? La crisis de Irlanda ha estimulado aún más el pesimismo. Gideon Rachman, por ejemplo, escribe en el Financial Times: "Mi apuesta en estos momentos es que la moneda común no se va a mantener y que el verdugo del euro será Alemania". Su argumento es que las sucesivas crisis financieras van a agotar la paciencia de los alemanes, quienes acabarán por pensar que ellos han hecho -y pagado- todo lo posible, mientras que los demás países no han estado a la altura de las circunstancias, por lo que "Alemania se verá liberada de su obligación histórica de construir Europa".
Naturalmente, el hundimiento del sistema monetario europeo significaría un golpe quizás insuperable para el proyecto de unidad. Que esto sería malo para Europa es obvio. Menos obvio es que un mundo sin una Europa influyente e integrada es un mundo peor para todos. Europa contagia al mundo valores y ejemplos que son superiores a los que provienen de cualquier otra parte. El declive económico y político de Europa disminuye la fuerza de estos contagios positivos.
El repudio a la guerra que domina entre los europeos, legado de sus dos terribles conflictos en el siglo XX, es visto con sorna por quienes confunden el pacifismo con debilidad. Pero un mundo sin una potencia que está dispuesta a equivocarse tratando de evitar la guerra es mejor que un mundo donde a los países fuertes no les importa equivocarse iniciando "guerras preventivas". Si el Gobierno de su país comienza a violar derechos humanos, torturar, "desaparecer" opositores y encarcelar periodistas, ¿quién prefiere usted que tenga la principal voz en la comunidad internacional? ¿El Partido Comunista Chino? ¿La Rusia de Putin? ¿o Europa? Mientras en Estados Unidos se tolera la más injusta redistribución de la riqueza en un siglo y en Rusia y China se celebra a los nuevos ricos que acumulan fortunas inimaginables, Europa sigue teniendo una enorme alergia a la desigualdad. ¿Qué prefiere usted, un mundo en el que el 1% de la población acumula el 95% de la riqueza, y el resto se lo pelea una masa pobre y excluida, o un mundo dominado por una vasta, creciente y políticamente poderosa clase media? Europa representa el segundo escenario. Sabemos que el modelo social europeo es el mejor del mundo y, también, que en muchos países es insostenible. Pero un modelo en el cual millones de personas carecen de asistencia médica, o quedan desamparadas al perder el empleo o al envejecer, tampoco es sostenible ni digno de ser emulado. La ayuda europea al desarrollo de los países más pobres suele ser ineficiente. Pero nadie es más generoso y solidario con los más necesitados que los europeos.
La globalización está aumentando aceleradamente los problemas que requieren respuestas coordinadas entre varios países. El experimento europeo de gobierno colectivo es el más ambicioso jamás intentado por la humanidad. Su fracaso llevaría a muchos a descartar la idea y a no volver a intentar algo parecido durante un tiempo. Y perder ese tiempo es un lujo que no nos podemos dar.
Yo no sé si el proyecto de integración de Europa sobrevivirá los enormes obstáculos que enfrenta. Pero si sé que su fracaso lo sufrirá el mundo entero.
mnaim@elpais.es

© EDICIONES EL PAÍS S.L. - Miguel Yuste 40 - 28037 Madrid [España] - Tel. 91 337 8200

Un mundo sin Europa · ELPAÍS.com

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sábado, 31 de julio de 2010

El "Sistema" - Al compás de Rattle



Al compás de Rattle

elpais.com



Sábado, 31 de julio de 2010


Música y marginación suelen repelerse. En Venezuela, no. Allí, hace 35 años, José Antonio Abreu creó un sistema de integración en orquestas. Hoy lo avalan directores como Simon Rattle o Claudio Abbado.


José Luis Alvarado Baños, alias El Volcán del Caribe, no concede entrevistas. A sus 8 años es un tipo serio que no levanta dos palmos del suelo y a quien le sobra gorra para tan poca cabeza. Pero en el escenario, a golpe de maraca, campanillas y tambor, se crece y se hace notar dando brincos o bailando como un poseso al ritmo que le marca con la batuta un señor bien gracioso, de rizos blancos, con acento raro y simpático, desde el podio. Eso cuando, ante tanto subidón, no se pierde. A El Volcán le han dicho que el director es una figura importante. Aunque a él eso casi ni le va ni le viene. Hace lo que le manda y, cuando no interviene, a veces hasta echa una cabezada.

Simon Rattle se llama el señor a quien hay que seguir el ritmo. Algunos de sus compañeros son incapaces de retener el nombre. Mira con ojos de mago, mueve mucho la cabeza y parece un bailarín con manos embrujadas. Lo que no se les olvidará es la forma en la que les ha enseñado a desgranar la música durante una semana plagada de ensayos en la Universidad Nacional de Caracas este mes de julio. Lo ha hecho pacientemente, con metáforas de flautista de Hamelín: “En este pasaje tocado como si encontrarais a vuestra madre: ¡mamá, mamá!…”. Con ese teatro, a los 344 niños y adolescentes de entre 8 y 15 años que han formado la Orquesta Infantil de Venezuela les resulta mucho más fácil entender lo que quiere. Así, con un grande, es como se ha bautizado la presentación de la tercera generación salida del sistema de educación musical implantado por José Antonio Abreu desde 1975. Ese milagro que hoy es la referencia por sus métodos de enseñanza y excelencia en todo el mundo.

Si alguien les explicara a fondo a estos muchachos quién es Rattle a lo mejor se paralizarían. Mejor no. Tampoco importa.
Para un niño que se refugia en la música de los núcleos creados por el sistema Abreu desde un barrio sacudido por la violencia en Caracas o Maracaibo da lo mismo la estirpe de directores de la Filarmónica de Berlín: les costaría pronunciar Furtwängler, Von Karajan, Abbado (este es más fácil y además es un viejo conocido de los núcleos venezolanos). Todo ese mundo les resulta lejano. Menos la música.
Incluso saben poco de Gustav Mahler, de quien ensayan a fondo su Primera sinfonía junto a otras piezas de George Gershwin, Ginastera, Gabriel Fauré o Leonard Bernstein para el programa. Los nombres dan igual. Es la música la que debe ser pronunciada. Y en eso estos niños, elegidos entre 4.000 preseleccionados en 5.000 audiciones de los cerca de 300.000 que aprenden sus instrumentos en las escuelas del país, controlan todas las fonéticas, todos los acentos.

“Es un señor muy responsable”, comenta Javier Quintero, contrabajista, 10 años. “Y muy chévere…”. Quintero es la prueba, cuando le ves escondido entre el cuerpo de su enorme instrumento, de que la música se toca con la cabeza y no sólo con las manos. Eso les parece Rattle.Un señor responsable, un tipo del que te puedes fiar. Y a quien puedes admirar. Puro carisma a juzgar por las colas que se forman en los descansos para hacerse una foto junto a él. Después de una sesión agotadora de dos horas y media nadie sabría apostar sin riesgo a ver quién ha disfrutado más de la experiencia: los niños o él. “Te puedo asegurar que nos hemos divertido lo mismo”, dice el músico, un tanto derrengado en su camerino tras el ensayo. El director de Liverpool está entusiasmado con el proyecto que ha acudido a apoyar. “En Venezuela, la enseñanza musical es un derecho natural”.


Así fue desde el principio. Desde que Abreu comenzó implantando la semilla del sistema hace 35 años. Tocar y luchar es su lema. La clave era demostrar que calidad y cantidad son compatibles y que el talento podía surgir en cualquier parte si se cultivaba bien. “Hemos roto el mito milenario de que la música es para unos elegidos, para unos pocos tocados por la mano de Dios”, asegura Rafael Elster, coordinador de proyectos del sistema. Por eso, Abreu fundó una escuela musical en los barrios más deprimidos y logró que cada ciudad del país formara su propia orquesta sinfónica. En los lugares más insospechados, desde la selva a las cloacas de ranchitos, hizo sonar trompas y violines. Los niños, que no tenían ni alicientes ni futuro, fueron picando. Hoy muchos de ellos se ganan la vida con la música.


Los entornos son fundamentales. El núcleo Julián Blanco, en el barrio de Petare, es todo un ejemplo. Allí se reúnen para aprender niños de una de las madrigueras más peligrosas de todo el continente. En la calle, quienes vienen de diversos sectores del barrio, ni se miran. Los de Bolívar no se tratan con los de Antonio José de Sucre y estos a su vez no cruzan palabra con los de La Bombilla. Pero en el centro se integran, se toleran y se conocen. La comida es un anzuelo. “De eso no nos podemos quejar”, cometa Stefani Rivera, 12 años, violinista. En el núcleo almuerzan, gozan de seguridad —todo un tesoro en el far west que es la Venezuela de Chávez, con 57 asesinatos cada fin de semana en Caracas— y se les proporciona un instrumento. Allí olvidan. Olvidan los tiroteos y las balas cruzadas entre bandas, que les ha costado la vida a muchos vecinos. El Gobierno niega la evidencia de la falta de seguridad en sus barrios. Pero la cara de terror de los niños que no se resignan a convivir con ello la pone de manifiesto. Es lo que cuenta Gabriel Toledo, de 13 años, contrabajista. “Los malandros se pegan tiros por la calle. Yo no puedo verlo. Me escondo y empiezo a temblar. Nos tenemos que meter bajo las camas para que no nos alcancen las balas”, asegura.

Ambientes así son a los que reta el sistema. Podría quedarse todo en un refugio, pero el caso es que la persistencia y la dedicación de los chicos —que prefieren ensayar cuatro horas al día a correr riesgos en la calle— produce extraños prodigios. De esa entrega han salido los nuevos talentos. Los 344 de la tercera generación a los que Rattle va enseñando pacientemente, compás a compás, en los ensayos. “Entre ellos he podido descubrir a unos cuantos que serán los músicos del futuro, a los que nos cruzaremos en algunas grandes orquestas dentro de 10, 15 años”, dice el director.

Le miran fijamente. Le siguen como a un mago. “Todos tenemos que aprender a soñar despiertos aun cuando estamos dormidos”, les suelta a eso de las nueve de la mañana cuando ya llevan una hora ensayando. “Que esa nota suene como un regalo de Navidad y que los demás respondan como dándole las gracias”. El maestro les recalca que la música orquestal es un diálogo: “Escuchen, escuchen la melodía y acompáñenla. Los oídos no mienten”.

Sabe ponerse en situación. Y relatar el significado de las notas. Encontrar imágenes que lo hagan todo mucho más fácil. Lo aprendió de Pierre Boulez. “Recuerdo unos ensayos con él cuando tenía 15 años, todas aquellas expresiones, quienes estuvimos ahí, no las hemos podido olvidar”, afirma Rattle.

Los días en que ha trabajado con los futuros músicos ha sabido cómo pulsarles la tecla de su propia fantasía. A María Victoria Chirinos, 10 años, violinista, o a Adalis Rojas, violonchelista, de 9, ambas de Falcón, no les hace falta que alguien las provoque para entender a Mahler. “Su música me recuerda a veces a cuando el cielo está muy negro en invierno y de repente empiezan a aparecer rayitos de sol”, dice Rojas. “También dicen que tenía obsesión por los niños muertos, pero eso no sé si es verdad”, añade María Victoria.


A ambas, así como a Isaac Pardo y a Ruvit Bracho, violinistas de 11 y 12 años, la música y Mahler les tiene obsesionados. “Soñamos con él. Cuando estamos comiendo en casa tarareamos las notas”. Así aguantan igual de exaltados que orgullosos a sus padres. En sus hogares saben que la música lo es todo para ellos. Tanto que cuando se enfadan y les quieren castigar no recurren a la tele u otros artilugios: “Te quito el violín”. Es la amenaza más terrible.

La música les fascina y les salva. Les da sentido. Conforma su identidad. “Este es ante todo un gran proyecto de acción social”, aclara Abreu. “Pero persigue la excelencia”. Y la expansión permanente. Porque, según Abreu, “si algo es bueno y no se puede multiplicar, entonces es que no es tan bueno”. Con esa obsesión por la progresión geométrica, el maestro ve cómo su invento crece, crece y no tiene techo. Sobre todo desde que presentó al mundo un típico producto del sistema que se convirtió en estrella. Gustavo Dudamel.


El joven director de la Orquesta Simón Bolívar—lamarca del sistema—y de la Filarmónica de Los Ángeles es quien junto a Abreu va a imponer la semilla en Estados Unidos. Pocas veces las cosas semueven de sur a norte, de abajo arriba. Pero los países más ricos aún tienen mucho que aprender, incluso en aquellas cosas que han dominado por los siglos de los siglos. Y es que el sistema venezolano está proporcionando un baño de humildad a los consagrados. Ya han comenzado en California, con la Youth Orchestra of Los Angeles (YOLA), a trabajar en los barriosmenos favorecidos, entre guetos latinos y afros. Allí, segúnDudamel, “hay que implantar conciencia musical y artística, conciencia ciudadana y orgullo”.

Pero también quieren hacerlo en varios países de Europa, Asia y en Rusia, donde han tratado con Valeri Gergiev, director del Mariinsky de San Petersburgo, para iniciar algo similar. El fenómeno Dudamel, el chico que cuelga el cartel de no hay entradas allá donde va, dio un giro radical al sistema. Los grandes directores empezaron a colaborar y también las instituciones internacionales y figuras de otros campos. Desde que empezó a hablarse del prodigio, todo cambió. Si en 30 años se habían abierto 89 núcleos, a partir de 2003 se han creado 230.

Hoy lo único que está de moda en Venezuela es este entramado, al que el prestigioso ingeniero acústico Yasuhisa Toyota va a preparar varios auditorios y Frank Gehry va a regalar un edificio en Barquisimeto, la tierra de Dudamel.

Por no hablar de los músicos. En verano, Caracas parece Salzburgo. Por allí, además de Rattle, quien aparte de bautizar a la tercera generación ha dirigido Carmen con la Simón Bolívar, han colaborado con el sistema Daniel Barenboim —que llevará a su West-EasternDivan de judíos, árabes, palestinos y españoles para hacer un concierto conjunto con los jóvenes venezolanos— o el propio Gergiev.

Nadie dice que no a colaborar con Abreu. La élite y las bases musicales le reconocen todo el mérito. Además, es toda una marca de referencia para el país. Allá donde Venezuela se cierra muchas puertas diplomáticas o acosa a países vecinos con lenguaje bélico, el maestro Abreu las abre. Su estrategia es unificadora, no divisoria. Ya no le basta la Orquesta Iberoamericana que presentó hace tiempo en una cumbre de jefes de Estado y Gobierno en Portugal. Ahora quiere otra a nivel mundial.
Tampoco la acción social le detiene. Ya ha traspasado los barrios marginales y ha comenzado a trabajar con indígenas a orillas del Orinoco o con presidiarios dentro de las cárceles. Tiene fe en la música como medicina de redención. Por una vida salvada, le merece la pena el esfuerzo.
Así ha creado una red en la que trabajan más de 7.000 personas entre músicos, ayudantes y profesores, según cuenta Eduardo Méndez, director ejecutivo. Un joven abogado de 31 años formado como violinista en el sistema y que hoy lleva las cuentas bajo
la supervisión de Abreu. Conoce la descripción que él mismo hace de su propio entramado: “Una empresa de proporciones descomunales”.
Una empresa y una especie de alianza en constante vigilancia por los suyos. Pendiente de las familias rotas, de los niños que de un día para otro quedan a la intemperie, de los jirones que da la calle, la droga, la delincuencia, la pobreza. “Es importante recalcar eso, nos hemos empeñado en que los más pobres tengan derecho a la mejor educación musical”.
El sistema es un apostolado, una misión, una barricada. Rattle también lo ha entendido así y se ha implicado hasta dentro, como lo ha hecho su predecesor en la Filarmónica de Berlín, Claudio Abbado. Pero el músico inglés no tiene claro que pueda funcionar en otros países. Sobre todo los más ricos. Les falta el coraje y la fuerza que da no tener nada que perder y mucho que ganar. El coraje que inculca el hambre, la escasez y la falta clara de futuro. “Conocen la virtud de no tener nada ni ser más que nadie. La humildad es la clave, su motor. En otro mundo, con el carisma, el talento y el éxito de Dudamel, en vez de haber salido alguien como él hubiésemos fabricado un monstruo egomaniaco”.

Es importante el ejemplo de Dudamel porque ha creado escuela. En los ensayos de la nueva orquesta y en los de Carmen, junto a losmás veteranos de la Simón Bolívar, se sentaban en las butacas del auditorio unos jovencitos partitura en mano. Por allí andaban Jesús Parra, 15 años, de la Victoria (Araqua). O Diego Matheuz, de 25, que ya vuela alto como asistente de Abbado.
También, sin despegarse de la vera de Rattle, asomaba la cabeza de vez en cuando Christian Vásquez, 26 años, de San Sebastián de los Reyes, “un pueblo con una calle que sube y otra que baja”, describe él.
Todos ellos directores de orquesta con orígenes humildes y legítimos sueños de grandeza. Vásquez dispuesto a embarcarse en una gira que le llevará por Europa con la Simón Bolívar y Jesús Parra jurando con determinación que un día le veremos sobre el podio. Todos, como Dudamel, son enseñados personalmente por Abreu. El maestro comienza traspasándoles su devoción por Chaikovski, después continúa con el estudio, el movimiento de las manos, el cuerpo, el carisma…

De Rattle también aprenden. A modular, a recoger el sonido, a convencer, a seducir. Amover la mano izquierda. “El maestro Abreu nos dice que en el fondo es la más importante porque la llevamos más cerca del corazón”, comenta Vásquez. “Rattle dirige aquí igual que en Berlín, con un entusiasmo que nos contagia”. Mattheuz avisa: “Tal vez le robe algún gesto”. No es descaro: es sentido práctico. También piensa arrebatarle ese respeto providencial a lo escrito: “Él nos enseña que el verdadero amor a la música está en la esencia de lo transmitido, no en lo espectacular”.

Fueron días de comunión los de Rattle en Caracas. Importantísimos para la moral. “De los niños, pero también de los profesores. El éxito y el nivel de calidad que ha encontrado les anima a seguir cueste lo que cueste”, asegura Abreu. Su identificación fue total. Y mutua. El Torito, un joven violinista que le seguía en sus indicaciones al fin del mundo, lo dejó claro. Al terminar el concierto le colgó a Rattle su medalla. Es el trofeo más preciado para los niños de la tercera generación del sistema. Pero prefirió que la guardara él.


Opinión - Al compás de Rattle

Lealo en el MasterBlog en Español

jueves, 24 de junio de 2010

José María Aznar: Supporting Israel


José María Aznar: Supporting Israel
by José María Aznar <http://www.aish.com/search/?author=96745754>
If Israel goes down, we all go down.
Anger over Gaza is a distraction. We cannot forget that Israel is the  West’s best ally in a turbulent region

For far too long now it has been unfashionable in Europe to speak up  for Israel. In the wake of the recent incident on board a ship full  of anti-Israeli activists in the Mediterranean, it is hard to think  of a more unpopular cause to champion.

In an ideal world, the assault by Israeli commandos on the Mavi Marmara  would not have ended up with nine dead and a score wounded. In an ideal  world, the soldiers would have been peacefully welcomed on to the ship.  In an ideal world, no state, let alone a recent ally of Israel such  as Turkey, would have sponsored and organized a flotilla whose sole  purpose was to create an impossible situation for Israel: making it  choose between giving up its security policy and the naval blockade,  or risking the wrath of the world.

In our dealings with Israel, we must blow away the red mists of anger  that too often cloud our judgment. A reasonable and balanced approach  should encapsulate the following realities: first, the state of Israel  was created by a decision of the UN. Its legitimacy, therefore, should  not be in question. Israel is a nation with deeply rooted democratic  institutions. It is a dynamic and open society that has repeatedly excelled  in culture, science and technology.

Second, owing to its roots, history, and values, Israel is a fully fledged  Western nation. Indeed, it is a normal Western nation, but one confronted  by abnormal circumstances.

Uniquely in the West, it is the only democracy whose very existence  has been questioned since its inception. In the first instance, it was  attacked by its neighbors using the conventional weapons of war. Then  it faced terrorism culminating in wave after wave of suicide attacks.  Now, at the behest of radical Islamists and their sympathizers, it faces  a campaign of delegitimization through international law and diplomacy.

Sixty-two years after its creation, Israel is still fighting for its  very survival.
Sixty-two years after its creation,  Israel is still fighting for its very survival. Punished with missiles  raining from north and south, threatened with destruction by an Iran  aiming to acquire nuclear weapons and pressed upon by friend and foe,  Israel, it seems, is never to have a moment’s peace.

For years, the focus of Western attention has understandably been on  the peace process between Israelis and Palestinians. But if Israel is  in danger today and the whole region is slipping towards a worryingly  problematic future, it is not due to the lack of understanding between  the parties on how to solve this conflict. The parameters of any prospective  peace agreement are clear, however difficult it may seem for the two  sides to make the final push for a settlement.

The real threats to regional stability, however, are to be found in  the rise of a radical Islamism which sees Israel’s destruction as  the fulfillment of its religious destiny and, simultaneously in the  case of Iran, as an expression of its ambitions for regional hegemony.  Both phenomena are threats that affect not only Israel, but also the  wider West and the world at large.

The core of the problem lies in the ambiguous and often erroneous manner  in which too many Western countries are now reacting to this situation.  It is easy to blame Israel for all the evils in the Middle East. Some  even act and talk as if a new understanding with the Muslim world could  be achieved if only we were prepared to sacrifice the Jewish state on  the altar. This would be folly.

Israel is our first line of defense in a turbulent region that is constantly  at risk of descending into chaos.
Israel is our first line of defense  in a turbulent region that is constantly at risk of descending into  chaos; a region vital to our energy security owing to our overdependence  on Middle Eastern oil; a region that forms the front line in the fight  against extremism. If Israel goes down, we all go down.

To defend Israel’s right to exist in peace, within secure borders,  requires a degree of moral and strategic clarity that too often seems  to have disappeared in Europe. The United States shows worrying signs  of heading in the same direction.

The West is going through a period of confusion over the shape of the  world’s future. To a great extent, this confusion is caused by a kind  of masochistic self-doubt over our own identity; by the rule of political  correctness; by a multiculturalism that forces us to our knees before  others; and by a secularism which, irony of ironies, blinds us even  when we are confronted by jihadis promoting the most fanatical incarnation  of their faith. To abandon Israel to its fate, at this moment of all  moments, would merely serve to illustrate how far we have sunk and how  inexorable our decline now appears.

This cannot be allowed to happen. Motivated by the need to rebuild our  own Western values, expressing deep concern about the wave of aggression  against Israel, and mindful that Israel’s strength is our strength  and Israel’s weakness is our weakness, I have decided to promote a  new Friends of Israel initiative with the help of some prominent people,  including David Trimble, Andrew Roberts, John Bolton, Alejandro Toledo  (the former President of Peru), Marcello Pera (philosopher and former  President of the Italian Senate), Fiamma Nirenstein (the Italian author  and politician), the financier Robert Agostinelli and the Catholic intellectual  George Weigel.

It is not our intention to defend any specific policy or any particular  Israeli government. The sponsors of this initiative are certain to disagree  at times with decisions taken by Jerusalem. We are democrats, and we  believe in diversity.

What binds us, however, is our unyielding support for Israel’s right  to exist and to defend itself. For Western countries to side with those  who question Israel’s legitimacy, for them to play games in international  bodies with Israel’s vital security issues, for them to appease those  who oppose Western values rather than robustly to stand up in defense  of those values, is not only a grave moral mistake, but a strategic  error of the first magnitude.

Israel is a fundamental part of the West. The West is what it is thanks  to its Judeo-Christian roots. If the Jewish element of those roots is  upturned and Israel is lost, then we are lost too. Whether we like it  or not, our fate is inextricably intertwined.


To learn more, see FriendsOfIsraelInitiative.org <http://www.friendsofisraelinitiative.org>

miércoles, 21 de abril de 2010

[El Universal] Como en Cuba

La pesadilla no para... 


Elides J. Rojas L. // Como en Cuba

Ya viene la estatua de Fidel, verdadero amo del petróleo, de las cárceles, de la soberanía

Si algo tiene esta revolución digno de reconocimiento es su inmensa capacidad para crear e inventar nombres, estampar eslogan, rebautizar instituciones y hacer ver como nuevo algo que tiene muchos años de construido y funcionando.

Lo malo es que el engendro socialista naciente será irremediablemente un fracaso, como lo demuestra la historia reciente. A la cubana.

La estrategia chavista de dinamitar las formas prerevolucionarias y penetrar las instituciones para aprovecharlas en beneficio propio y de todo los que rodean al jefe, el cogollo del golpe de 1992 y los civiles asimilados.

TSJ, CNE, AN, CICPC, SIAME, República Bolivariana de Venezuela, Saime o Sebin son apenas algunos ejemplos. Pero ¿qué diferencia puede haber entre la vieja Onidex y esta tal Saime o la antigua DIM y esta Sebin? nada. Logo nuevo, apenas. Y esa retahíla de ministerios MinPopo... ¿acaso han significado algo en términos de resultados? Diosdado Cabello, que se ha paseado por varios popos de esos, ha sido vicepresidente y gobernador, es un ejemplo ambulante de cómo la incapacidad no es disimulable con un cambio de nombre ministerial. ¿Cuántas casas de más ha construido Chávez o Diosdado Cabello a cuenta de MinPoPo? ¿Cuánto ha disminuido la criminalidad y el delito a cuenta de Policía Nacional o CICPC? ¿Cuántas más vacas andan en plan lechero a cuenta de MinPopo agrario? Nada. Lo de los nombres es otra cubanada y la estrategia también. Ya es imposible ocultar la mano de Cuba en el manejo del país. Y, además de la ridícula e inútil cambiadera de nombres, con Cuba viene pegada la línea antiestadounidense y toda la pavosería del discurso castrista, ahora chavista, de los años 50 y 60. Incluido el tonito. ¡Eeeehhhh!

En breve los estados pasarán a ser provincias, como en Cuba. Muy poco para que sector privado termine de morir, como en Cuba. Los consejos comunales muestran su nariz, como en Cuba. Los presos políticos no ven una con la justicia, como en Cuba. El Banco Central es del líder, como en Cuba. Todo lo decide una persona, líder eterno e insustituible, como en Cuba. Todo es verde oliva y militar, como en Cuba. Los medios de comunicación privado sobran, como en Cuba. La palabra expropiación o nacionalización está a tiro de micrófono, como en Cuba. El insulto y la amenaza es parte del guión oficial, como en Cuba. El narcisismo y el personalísimo son la esencia del régimen, como en Cuba. La adulación pierde la pena, como en Cuba. Afiches, vallas y mucha propaganda exaltan el caudillo, como en Cuba. En poco tiempo vendrán las estatuas y los bustos, como en Cuba. Y nuevos ricos revolucionarios.

Sí. Como en Cuba.

EROJAS@ELUNIVERSAL.COM
TWITTER: @EJRL

Para conocer en detalle la noticia siga este link



martes, 29 de septiembre de 2009

The Top 10 Craziest Things Ever Said at the U.N. General Assembly - Joshua Keating | Foreign Policy

The Top 10 Craziest Things Ever Said During a U.N. Speech

History is rich with memorable orations delivered by the world's leaders as nations convene to discuss the critical issues of the day. From the impassioned to the provocative to the truly bizarre, here are  the 10 most unforgettable remarks to come out of the United Nations general assembly speeches in the last sixty years. 

BY JOSHUA KEATING | SEPTEMBER 25, 2009


Indian Diplomat Filibusters Himself to (near) Death
Year: 1957
Quote: "The Security Council regards this as a dispute. It is not a dispute for territory. There is only one problem before you ... that problem is the problem of aggression."
Impact: With this epic filibuster during a debate on Kashmir, Indian U.N. envoy Krishna Menon holds the record for the longest speech in the history of the U.N. Security Council. In total it lasted over eight hours. Menon actually collapsed from exhaustion partway through and had to be hospitalized. He returned later and continued for another hour while a doctor monitored his blood pressure.
Michael Nagle/Getty Images


Castro Goes Long
Year: 1960
Quote: ''Were Kennedy not a millionaire, illiterate, and ignorant, then he would obviously understand that you cannot revolt against the peasants.''
Impact: He's not quite in Menon's league, but Cuban President Fidel Castro's  debut speech at the U.N. clocked in at four and a half hours, the longest ever in the General Assembly. Castro's first visit to the United States in 1959 had been a bit friendlier, but by 1960 he was firmly in the Soviet Camp and used his speech to blast U.S. imperialism and insult John F. Kennedy and Richard Nixon, the U.S. presidential candidates at the time. Castro provided another bizarre memory from that year's assembly by keeping live chickens in his hotel room.
TOMMY WEBER/AFP/Getty Images

Krushchev Puts His Foot Down
Year: 1960
Quote: "Mr. President, call that toady of American imperialism to order."
Impact: Soviet Premier Nikita Krushchev provided one of the cold war's most iconic moments when, in an attempt to silence a Filipino delegate who was railing against Soviet imperialism, he issued the above epithet, removed his shoe, and began banging it on the table. The gesture has become a classic example of overheated rhetoric, but it shouldn't have been all that surprising coming from the man who coined the phrase, "we will bury you."

Lodge Spies a Bug
Year: 1960
Quote: "It so happens that I have here today a concrete example of Soviet espionage so that you can see for yourself."
Impact: Colin Powell famously used a vial of "anthrax" while trying in vain to win Security Council support for military action in Iraq, but there are times when props have been used a bit more effectively. During a debate over the shooting down of an American U-2 spy plane over Soviet territory, U.S. Ambassador Henry Cabot Lodge decided to go on the offensive. He took out a wooden seal that had been presented to the U.S. embassy in Moscow by the Soviet-American Friendship Society and then proceeded to extract a tiny microphone out of the eagle's beak with a pair of tweezers. The Soviet resolution condemning the U.S. spy flights was defeated.


Arafat Preps for Battle
Year: 1974
Quote: "An old world order is crumbling before our eyes, as imperialism, colonialism, neocolonialism, and racism, whose chief form is Zionism, ineluctably perish."
Impact: The Palestine Liberation Organization Chairman was invited to address the General Assembly for the first time at the request of the non-aligned movement, a coalition of developing countries that has been historically critical of Israel in the U.N., Palestinian leader Yasser Arafattook the stage wearing fatigues and delivered a blistering attack on Zionism. One year later, the notorious "Zionism equals racism" was passed and Israel's relations with the U.N. have been, at best, uneasy ever since.
AFP/Getty Images

Ortega Goes Rambo on Reagan
Year: 1987
Quote: "Before consulting the hotheads who present various military options such as a military invasion: remember, President Reagan, Rambo only exists in the movies.''
ImpactNicaraguan President Daniel Ortega used the platform of the U.N. to assail U.S policy in Central America, particularly the financing of the Contra rebels and supporting the Somoza dictatorship, which Ortega said "bled the Nicaraguan people dry." The angry speech prompted a walkout from the U.S. delegation. "The people of Nicaragua may have to sit and listen to him, but I don't," said then U.S. Ambassador Vernon Walters.


Chavez Sniffs out a Sinner
Year: 2006
Quote: "The devil came here yesterday, and it smells of sulfur still."
Impact: Venezuela's theatrical president, Hugo Chavez, has always loved the spotlight that the General Assembly provides and it was never more in evidence than when, with a flourish, he compared U.S. president, George W. Bush, to Satan. Chavez also began his regular habit of using his speeches to plug books by prominent leftists authors, when he held up a book by U.S. professor Noam Chomsky. Chavez referred to this famous moment in his speech this year, saying that it "no longer smells like sulfur" now that Barack Obama is president.
TIMOTHY A. CLARY/AFP/Getty Images

Bashir Denies a Genocide
Year: 2006
Quote: "The picture that volunteer organizations try to give in order to solicit more assistance and more aid, have given a negative result."
Impact: At the 2006 speech, Sudanese President Omar al-Bashir claimed that the ongoing slaughter in Darfur, which then President George W. Bush had recently referred to as "genocide," was in fact a scheme cooked up by Western aid organizations to solicit funding. On the sidelines of the meeting, Bashir went further, blaming Israel and Zionist organizations for spreading lies in order to weaken the Sudanese government. Iranian President Mahmoud Ahmadinejad has made this claim as well.


Ahmadinejad Hates on Zionists
Year: 2008
Quote: "The dignity, integrity and rights of the American and European people are being played with by a small but deceitful number of people called Zionists. Although they are a miniscule minority, they have been dominating an important portion of the financial and monetary centers as well as the political decision-making centers of some European countries and the U.S. in a deceitful, complex and furtive manner."
Impact: Iranian President Mahmoud Ahmadinejad has regularly used the UN as a platform to rail against Western powers, particularly his arch-enemy Israel. In his 2008 speech he accused "the Zionist entity" of an array of crimes including causing the South Ossetia war. Another notable feature of Ahmadinejad's speech is the heavy use of religious rhetoric and his use of Shiite religious teachings.


What is Qaddafi Doing?
Year: 2009
Quote: "It should not be called a security council, it should be called a terror council."
Impact: After 40 years in power, Libyan Leader Muammar al-Qaddafi spoke to the United Nations for the first time at this year's general assembly and certainly made up for lost time. In his 100 minute speech, Qaddafi listed half a century's worth of grievances and conspiracy theories including accusing the Untied States of developing swine flu and questioning the official record of the Kennedy assassination. Most of Qaddafi's wrath was reserved for the U.N. Security Council, which he likened to al Qaeda. Qaddafi's accommodations provided another sideshow at this year's assembly, as the Libyan leader was rebuffed in his attempts to set up a Bedouin tent in several New York-area locations before finally making up camp in Donald Trump's backyard.
STAN HONDA/AFP/Getty Images
The Top 10 Craziest Things Ever Said at the U.N. General Assembly - Joshua Keating | Foreign Policy

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